viernes, 30 de octubre de 2009

¿Qué diferencia hay entre un estilista y un asesor de imagen?

Hay muchos tipos de estilistas y muchas clases de asesores de imagen, por lo que mi definición no pretende ser definitiva sino entreteneros, fomentar la discusión y vuestra imaginación.

Un estilista trabaja diseñando productos para un fabricante, para la prensa o en publicidad y su objetivo es lograr el éxito en ventas. Mediante la observación, la interpretación y la transformación del objeto según su criterio artístico, intentará seducir al mayor número de personas posibles para que adquieran su creación.

Rachel Zoe, la asesora más famosa de las celebrities americanas

El asesor de imagen, por el contrario, analiza las características de un cliente en particular y decide qué colores, formas, estilos, estampados, tamaño, etc., le sientan mejor a esa persona teniendo en cuenta su estilo de vida, para qué actividades necesita su vestuario, su presupuesto y su personalidad.

¿Acaso vestiría igual a dos personas Clásicas si la estructura física de una de ellas es reloj de arena y la otra  columna? Desde luego que no podría porque son completamente diferentes.
Y si tuviera a dos personas con el cuello corto, una de ellas con personalidad Natural y la otra Dramática ¿les daría a ambas las mismas recomendaciones sobre escotes, joyería, maquillaje, coloridos, tejidos y complementos que les ayuden a alargar su cuello? Por supuesto que no, porque tiene personalidades muy diferentes.

El objetivo del asesor de imagen es componer un rompecabezas con las piezas que tendrán formas únicas, como única es cada persona.

martes, 27 de octubre de 2009

Loving tatoo ¿lo llevaremos en España?


Lo último de la pareja de moda en Hollywood, “Khlomar” (TV Celebrity  Khloé Kardashian y su marido el jugador de baloncesto Lamar Odom), ha sido tatuarse las iniciales del cónyuge en la mano como símbolo de amor y tatoomania, algo parecido a los bordados en la mantelería familiar o en la ropa de cama pero con el glamour de la costa oeste.
Sin duda un detalle más discreto y fácil de camuflar en caso de divorcio que los corazones y otras figuras imposibles que muchos famosos nos han enseñado en los últimos años, Beckham y CR9 incluidos.
¿Cuándo creéis que se impondrá en nuestro país?

lunes, 26 de octubre de 2009

Imagen Profesional

La imagen profesional es la llave que abre las puertas de las oportunidades, el éxito llegará luego cuando demostremos nuestro talento y competencias.
Ni siquiera el mismísmo James Bond ha escapado a esta regla.


Cuando en 2005 se anunció que sería el nuevo agente (imagen a la derecha) nadie confiaba que aquel inglesito rubio, de piel casi transparente y sonrisa amable fuera capaz de encarnar al legendario personaje.

Su transformación física no ha sido fruto de operaciones de estética, ni retoques digitales, sino del asesor de imagen que aplicó el colorido y estilos idóneos.
Para lograr la imagen buscada se le ha cambiado el color del cabello, pasando del rubio claro ceniza a un rubio oscuro con un punto avellana; el corte pasa del suave desfilado a un corto geométrico, sin movimiento ni volumen. Finalmente, una de las claves del impacto visual está en el bronceado de su piel que le aporta un dinamismo extraordinario y realza el turquesa intenso de los ojos.
El vestuario y los complementos (de Tom Ford) combinados en colores dramáticos, texturas lujosas y patronajes bien estructurados le visten con sobriedad y dan el toque final al efecto deseado (imagen izquierda):
  • Más autoridad
  • Más aventurero
  • Más caracter
  • Más fiabilidad
  • Más ironía
  • Más peligroso
  • Más seductor
  • Más seguridad
  • Más virilidad
La nueva imagen de Daniel Craig sumada a su excepcional talento como actor han dado como resultado que sus películas sean las mejor valoradas por la crítica y las más taquilleras de toda la saga (Sir Connery incluido).
Y tú, ¿qué imagen quieres proyectar?

domingo, 11 de octubre de 2009

Pe, Invisible

Como si de un disfraz se tratara, nuestra Pe desapareció dentro del mini-vestido de Roland Mouret.
El color era tan incompatible con su pigmentación natural que resalta todas sus imperfecciones que, como a cualquier mortal, recorren su anatomía.
Elemento decisivo a la hora de vestir con buen gusto, la mejor manera de comprobar que nos hemos equivocado es cuando el vestido llega antes que nosotras, cuando la prenda tiene todo el protagonismo y quien la lleva se convierte en apenas una percha (orgánica o de plástico según el caso).

El modelito tampoco respetaba su silueta y la deformó hasta tal punto que la obligó a desmentir un posible embarazo.
Y eso que los pliegues colgaban de un hombro...