lunes, 8 de abril de 2013

El bolso de Margaret Thatcher

Igual que hicieron las mujeres de negocios, las mujeres en política también adaptaron el traje de chaqueta para integrarse en el lobby masculino. La primera (única, hasta hoy) ministra británica re-interpretó dicha estrategia y la refinó, incorporando blusas con lazo en el cuello, zapatos de salón femeninos y trajes de chaqueta con falda y grandes hombreras en lana pata de gallo, preferiblemente azules.
La Dama de Hierro tenía un estilo impecable que fue evolucionando a lo largo de tres legislaturas y se la reconoce como la precursora del vestuario de autoridad y poder.

Sus bolsos también fueron un ícono de estilo.
El bolso de Margaret Thatcher se convirtió en una metáfora en política, e incluso creó el verbo "to handbag", que significa ser maltratado o tratado con mano dura. 


Thatcher elegió un bolso que fue una declaración de poder, autoridad, femenidad y fortaleza, haciendo temer a la gente por lo que la primera ministra podía sacar de él, guardar en él o asestar un golpe con su ayuda. El Asprey negro fue su compañero durante casi 3 décadas, y se subastó recientemente en Christie's por £25.000 (unos 30.000 euros), con fines benéficos.

Un ejemplo de "handbagging" se vio en 1984 durante la cumbre europea en Fontainebleau. Maggie reclamó la devolución de un millón de libras esterlinas ante la Comunidad Económica Europea y reforzando la contundencia de su discurso dio un golpe sobre la mesa con el bolso.

Desde entonces los expertos en moda han observado que incluso las mujeres que no prestan demasiada atención a la moda y prefieren el calzado cómodo, sí tienen pasión por sus bolsos, incluso les asocian un sentimiento de seguridad y estilo personal.   


La primera mujer en convertise en primera ministra del Reino Unido, Margaret Hilda Thatcher, fue una figura controvertida, que ha muerto hoy en Londres a los 87 años. Amada y odiada por igual, los británicos sólo coinciden en que cambió el país para siempre.
Descanse en paz.