jueves, 1 de septiembre de 2016

3 cosas que la gente de éxito NUNCA hace

El éxito profesional se puede medir fácilmente tomando como índices el reconocimiento social o los  resultados económicos al final de cada ejercicio.
Para lograr tales resultados se requiere un amplio conjunto de talentos, conocimientos y, por supuesto, actitudes que suelen resumirse con la expresión " ser profesional."

Ser profesional incluye parecerlo

Hasta hace poco tiempo, el concepto "profesional" implicaba la idea de llevar un traje azul marino o gris, una impecable camisa blanca, el cabello bien peinado y un mínimo de joyas.
La llegada de la generación Millenial al mundo laboral ha cambiado estas costumbres en favor de un aspecto más relajado hasta el punto en que la línea de lo que no está permitido en el trabajo se ha difuminado. Por otra parte, la falta de un código de vestuario claro ha provocado que se desdibujen otros comportamientos que son claramente no-profesionales.

Hoy comentamos los 3 más frecuentes:

Evita el exceso de información.
  
HABLAR DEMASIADO
Uno de los errores más comunes en el entorno laboral es el de compartir demasiados temas personales con los compañeros. No hay que confundir el hecho de ser sociable con tratar a tu jefe como a tu mejor amigo o tu diario personal. Hay que ser prudente. Hablar de los planes del fin de semana es aceptable, pero dar excesivos detalles más personales como discusiones con los suegros o las miserias de un divorcio dará la impresión de que no estás utilizando bien el tiempo de tu jornada laboral.


La ropa es un lenguaje que explica quienes somos.

VESTIR DEMASIADO INFORMAL
En términos generales, el código de vestuario de las empresas se ha relajado para adaptarse a un entorno de trabajo más agradable, lo que representa un triunfo para los empleados, que pasan largas jornadas en la oficina.
Puedes vestirte de manera informal si la empresa lo permite, pero es importante que si lo haces tengas en cuenta que las prendas deben estar impecables (limpias, planchadas, no desgastadas, etc.), en otras palabras, bajo ningún concepto deberías llevar  la ropa del gimnasio para ir a trabajar. Además, si tus compañeros de trabajo pueden ver tu ropa interior (o la falta de ella), lo mejor sería que volvieras a pensar qué ponerte y añadir un poco más de ropa.


Llegar tarde es la formas más eficaz para arruinar tu imagen

IMPUNTUALIDAD CRÓNICA
Tanto si se trata de llegar tarde a la oficina o a las reuniones, la impuntualidad demuestra falta de consideración para el resto del grupo y también falta de preparación por tu parte. Transmite la sensación de que estás cansado, fuera de lugar o no te has preparado. El resto del grupo sentirá poca confianza  (o desconfianza, que es peor), en tus capacidades. Si lo que quieres es escalar posiciones dentro la empresa, sera muy importante no llevar la etiqueta de "tardón/a". Hay que prepararse de antemano y reservar unos minutos, como si fuera tiempo de desplazamiento por ejemplo, para llegar puntual.

Estas 3 actitudes tan poco profesionales se deben evitar a toda costa, aunque son algunos de los ejemplos de una larga lista.
Si quieres saber más sobre este tema, contacta conmigo y sal de dudas.